Juan Luis Cebrián habla del periodismo literario, su conferencia de basa en el principio de la palabra como herramienta de los contadores de historia o “Storytellers”. Contar historias, dice, ha sido un empeño civilizador, manipulador de conciencias ¿Cuál es tu opinión acerca de este tema?







Yo estoy totalmente de acuerdo con este tipo de periodismo como el que hacen los exponentes del nuevo periodismo, uno que se va a un plano de retomar las historias y donde los sentimientos entran en juego. Creo que como periodistas nos toca meternos en esa parte, en la parte de los sentimientos de nuestros lectores y poder lograr que se sientan identificados o bien que sientan algún tipo de empatía o tal vez repudio por la historia que estás contando. De qué me sirve contar algo que está pasando tal y como es, eso ya todos lo sabemos, estamos a un click de distancia de ello. Yo creo que, o al menos lo que a mí me gustaría hacer, es poder llegar a escribir historias que vayan más allá de eso, poder agarrar eso que muchos considerar “desechos”, es decir las notas que ya pasaron, en algo que siga teniendo vigencia y valga la pena recordar. Poner, como se dice, “el dedo en la llaga” y señalar lo que está ocurriendo.
Así que sí, yo me considero o quiero ser un periodista que cuenta historias, no para manipular conciencias, sino para dejar un registro de lo que sucede.
Y como termina Cebrián con la cita de Fuentes, los periodistas que bien pueden ser considerados “artistas”, son aquellos que imaginan y que ven lo que los otros no pueden ver. Así que a mí me gustaría poder hacer a otros ver, algo que tal vez ellos no pudiesen. Así de sencillo.
Según Cebrián, Lynn Smith, columnista de Los Angeles Times, escribía que “el storytelling” ha llegado a rivalizar “con el pensamiento lógico para comprender la jurisprudencia, la geografía, la enfermedad o la guerra. Las historias se han hecho tan convincentes que varios críticos y autores temen que ésta encuentre un nicho dentro de la mentira/verdad y la sociedad comience a creer en historias fantasiosas.
La gente comienza a mentirse a sí misma con sus historias. Todo comenzó por la articulación de la palabra y desde la palabra y gracias a ésta hemos ido construyendo el edificio de nuestra civilización. ácticamente la condición humana.
Desde hace mucho tiempo, los contadores de historias han ido configurándolas, no sólo para el ocio, si no eligen desvíos y toman otros caminos. Pasó incluso en la Biblia. Por lo tanto, la palabra es una herramienta muy poderosa por el hecho de que con ésta se ha criado el humano y es ésta la que tiene el peso para cambiar el rumbo de muchas cosas y mientras ésta se siga yendo hacia otras vertientes para atraer lectores o para otros fines, no servirá como herramienta para la sociedad.
Como decía Leila Guerriero en su texto Más allá del adjetivo perfecto, “el periodismo narrativo es un oficio modesto, hecho por seres lo suficientemente humildes como para saber que nunca podrán entender el mundo, lo suficientemente tozudos como para insistir en sus intentos, y lo suficientemente soberbios como para creer que esos intentos les interesarán a todos”. Es una buena forma de empezar a explicar qué es el periodismo narrativo. O más bien, para saber mejor cómo es el perfil de quien lo escribe. Es un trabajo de hormiga, de poco a poco, de tanto en tanto. Evidentemente, Leila, como Juan Villoro y otros periodistas (latinoamericanos, sí, pero cuyo trabajo ha sido varias veces premiado en otros países) tienen más de un trabajo, porque como ellos mismos reconocen, ya no es rentable.
Si el abismo existente entre el trabajo arduo y de campo del periodismo narrativo con el reporteo habitual de vivir en una redacción y salir a la calle a ver qué pasa, con prisas y con el tiempo pegado, hay que imaginar el ese abismo al cubo incrementado por la proliferación de las nuevas tecnologías. Nos ha brindado tantas cosas que a veces nos olvidamos de cómo era nuestra vida antes de. Pero ahora se abre ante nuestros ojos tal barranco de redes sociales y posibilidades sinnúmero que lo ha revolucionado todo, incluso ese periodismo narrativo de escribir a la luz de la ventana con una taza de té entre las manos.
Yo tengo un gran debate interno respecto a que periodismo es mejor: si el periodismo literario o el periodismo que va directo al grano y es que los dos son muy buenos. Por una parte tienes la información resumida, concisa con la información necesaria, pero con el periodismo literario el artículo está jugoso, es analítico y más completo; es como tomarte un café con un amigo. Claro, depende mucho de lo que se este informando y cómo se quiera informar. Yo en lo personal disfruto mucho del periodismo literario, los temas que aborda, la manera en que está escrito hace que uno se involucre más y que se haga parte de la problemática. Influye mucho el tono del artículo y la posición del escritor. Si creo que el los periodistas influyan en la opinión de la gente y sí, hasta cierto punto se puede manipular, por eso uno como periodista tiene que tener sumo cuidado con lo que escribe y pensar de una manera analítica.
Las nuevas tecnologías, por otra parte, dificultan la existencia de un periodismo literario ya que, en mi opinión, existe un gran porcentaje de la sociedad que prefiere consumir periodismo literario o la literatura per se de manera tradicional, tangiblemente no electronicamente. Pero como todo hay que acostumbrarse y adaptarse y hacer que todo sea para lo mejor.
Estoy de acuerdo con Juan Luis Cebrían en cuanto a su opinión sobre el periodismo literario es el principio de la palabra y sobre todo que se da la construcción de estos textos musculosos no como un brote de inspiración, si no con el reporteo o trabajo de campo, un momento previo a
la escritura que incluye una serie de operaciones tales como revisar archivos y estadísticas, leer libros, buscar documentos históricos, fotos,
mapas, causas judiciales, y un etcétera tan largo como la imaginación del periodista que las emprenda. Pienso que este tipo de periodismo literario nos puede servir mucho anosotros como futors periodistas, por que es otra forma de contar lo que esta pasando y de una forma en la que se puedan expresar snetimientos y que provoque en las audiencias esas sensaciones.
A mi como es el caso de Juan Luis Cebrian , tambien estoy de acuerdo en un estilo de periodismo un poco mas humano , en donde la relidad que ya mas haya de solamente de narrar el hecho que ha ocurrido , si no mas bien llegar por un lado mas sentimental que cuenta a profundidad como es que lo humano se ha danado mas que simplente lo material.
El periodismo es un arte que no todos pueden hacer , es saber como imformar , jeraquizar y llevar de manera oportuna los acontecimintos mas tracendentales : sin emrago uno de los retos mas dificiles del periodista es saber como va llegar a su publico … que esta bien y que esta mal sacar a la luz , por esta razon es un trabajo arduo que combina la literatura , lo real , la veradad al mismo tiempo que los sentimientos de las personas .
Mediante el lado sentimental se pueden identificar las personas y los lectores es por esta razon que estoy mas que de acuerdo cn la creacion de este estilo de periodismo …
No cabe duda alguna que de la palabra se desborda la realidad y la ficción y como dice Cebrian es una herramienta y en fin es una manipuladora de pensamiento. De ahí recae su arte y su importancia, es en verdad un arma de doble filo. Además, como comenta Ximena la palabra es tan poderosa que la gente empieza a mentirse a si misma con sus historias, la realidad en si es una ficción construida por la palabra, porque la objetividad no existe por mas que uno trate de acercársele. La objetividad es teoría, una simple utopia. La manipulación de la palabra es lo que nos convertido en seres humanos civilizados, lejos de nuestra naturaleza.
En cuanto al periodismo, que éste se considere parte del ámbito literario es perfectamente adecuado ya que es la huella del escrito/reportero lo que hace penetrar al lector a la escritura así sea de un evento noticioso en donde no hay de otra que ir al grano. En mi opinión, un egresado de periodista y un egresado de letras no tienen mucha diferencia en cuanto al arte de escribir, ambos tienen ese espacio en donde trabajar sin limites de explorar nuevas áreas de escritura. Los nuevos medios de comunicación como son las redes sociales están abracando lo que antes le partencia exclusivamente al periodismo, por eso el periodismo literario es la base fuerte del periodista, no cualquiera puede hacerlo correctamente y éticamente como alguien preparado (estudiado) para hacerlo.
En mi opinión, el periodista o cualquier profesional de la información y de la comunicación tiene en sus manos un gran poder: el poder de informar y de definir, como explica Cebrián en su conferencia, la realidad de las masas. Concuerdo con el conferencista con el hecho de que la historia de la humanidad y su realidad se ha conformado por el uso de la palabra como principal herramienta cohesionadora y creadora de un orden social y cultural bien definido. Es a través de la palabra que el hombre maneja su diario vivir así como que es también a través de la palabra que otros le dicen que se maneja él mismo y en base a eso toma decisiones. Por ello, como ya lo he dicho es una gran tarea y responsabilidad la que tienen los contadores de historias pues de la manera en que ellos transmitan la historia o la información es que las masas y las sociedades van a reaccionar ante el mundo que se enfrentan diariamente. Cebrián habla en la mayor parte de su conferencia del lado positivo de los storytellers y menciona muy poco acerca de la amenaza que tiene una historia en boca de alguien que no tiene un fin que beneficie a la sociedad. Ejemplos de éstos contadores de historias la historia nos ha brindado a lo largo de su transcurso y muchas veces el resultado de esta manipulación informativa es que se han dado lugar las peores catástrofes. A raíz de que un hombre con el poder suficiente como para hacer creer al pueblo alemán que los judíos eran la causa principal de su miseria es que se dio la justificación a un evento tan terrible como el Holocausto. Guerras se han llevado a cabo por causa de contadores de historia con intereses específicos que tergiversan la realidad a tal forma que hacen justificable la muerte de millones de personas inocentes. La historia bélica de los E.E.U.U. nos brinda cantidad garrafal de ejemplos: Nicaragua, Panamá, Vietnam, Irak, Irán…
Por ello creo que es de suma importancia que los periodistas, contadores de historia como son, reiteren que el compromiso que tienen es, ante todo, con la sociedad que espera sus historias para poder tomar decisiones en la vida.
Considero que es realmente interesante la perspectiva de Cebrián sobre la dignificación de la imaginación como un complemento de la realidad a través de la palabra. Por desgracia, en esta sociedad, quien descubre el poder real de la palabra, se embriaga de egoísmo (no es fácil darte cuenta que puedes conseguir lo que quieres)y si aparte gozas de un puesto y autoridad legítima, el mundo está prácticamente a tu disposición. ¿Por qué ha sido tan fácil la manipulación de masas mediante la palabra? Tan fácil como mencionar el desinterés de la sociedad de conocerla, explorarla y sobre todo crearla. No hay nada más cierto que nuestra civilización está construida a base a palabras, pasadas, presentes y futuras son siempre el punto de partida. En mi opinión, el escritor asume la labor de construir la realidad incluyendo sus dimensiones pertinentes imaginación, sentimientos y hechos, que constituyen la realidad individual y colectiva de cualquier individuo, conscientes o no, somos entes constituidos y somos cualquier cosa menos monolíticos.
La capacidad de la palabra para transmitir una historia es impresionante, cuando se dice que una imagen vale mil palabras siempre recuerdo el reto propuesto por David Toscana, utiliza una imagen para representar la frase “en algún lugar de la mancha de cuyo nombre no quier acordarme”, es, una palabra, imposible. Es a través de la capacidad para contar historias que se pueden transmitir sentimiento, emociones, producir imágenes en la mente del lector. Es la forma más pura de magia, de telequinesis, yo te describo un conejo y tu te lo imaginas en la mente. El papel del periodista se puede ver tremendamente enriquecido se abraza esta forma de contar contar historias desde un punto de vista amplio, desde un punto de vista humano.
El futuro del periodismo esta en el formato y la estilista con la cual se llama la atención del lector que es :contar historias. Porque como seducir a un lector cuando llega al periódico y ya ha sido informado por la TV, la radio o el internet. Yo creo que lo importante aquí es primero distinguir el periodismo de información del literario. Porque son dos cosas diferentes. Al igual que es diferente experimentar las noticias con la vista y el oído es decir con los sentidos, frente a la inteligencia que implica el periodismo literario, las novelas, etc.
Me parece excelente que exista este denominado “nuevo periodismo”, retomando este tipo de narrativa en donde el contar historias vuelve a tomar un papel importante, resaltando también el papel jugado por diferentes elementos como las diferentes culturas y los sentimientos. Como dice Juan Luis Cebrián, los periodistas que logran tomar esta realidad y contar con ella una historia son aquellos que pueden ser considerados artistas; ellos se percatan de aquello que los demás no, y lo transmiten en sus relatos.
Sin embargo pienso que es importante no olvidar que es la realidad con lo que se está trabajando, y que al momento de contar historias, esta debe permanecer fiel a dicha realidad. Me refiero a que la pluma puede ser un arma de “doble filo”, una herramienta considerada muy poderosa. Esto lo digo ya que las historias han contribuido (y lo seguirán haciendo) a construir las diferentes culturas, así como las identidades de los distintos grupos sociales y comunidades, y las consecuencias de ello pueden ser fatalmente negativas si no se juega un papel socialmente responsable. Pienso que la línea existente entre lo ético y lo no ético es muy delgada al momento de contar historias dentro del ámbito periodístico, y se debe cuidar el hecho de permanecer en el lado correcto. Sin embargo es innegable que el periodismo pertenece al universo de la literatura, y como tal, este nuevo periodismo me parece un movimiento importante y bueno.
Estoy de acuerdo con Juan Luis Cebrian sobre la perspectiva que toma acerca del periodismo literario. Es impresionante como este tipo de periodismo ayuda al lector a crear historias en su cabeza. Es importante reconocer el poder que tiene la palabra y más importante es reconocer la reacción que estas palabras pueden crear en el lector.
La palabra solo es una herramienta aunque como dice Juan Luis Cebrian, es una herramienta que puede ser manipulada pues debido al tipo de periodismo siempre se le agrega el sentimiento o pensamiento del periodista. Muchos periodistas como Leila Guerriero, opinan que la objetividad dentro del periodismo no existe puesto que del hecho a la redacción ya hay una modificación en la información.
Concuerdo en que se debe considerar al periodismo como parte de la literatura y en hacerlo en un lenguaje que capte al lector de la misma manera en la que lo hace un libro o una novela creo que se debe ahondar más cuando se intente contar algún hecho noticioso pues la gente está cansada de que solamente se reporten hechos sin fondo, es conveniente que se busque una nueva forma de captar al lector y a la vez informar y el periodismo literario es la mejor forma de hacerlo.
El nuevo periodismo del cual habla Cebrián ha cautivado a muchos alrededor del mundo y a través de los años. Esta conexión que hace el periodista con el lector es algo a lo que se le puede considerar mágico. A pesar de que cebrían hace enfasis en que esta narrativa literaria y la periodísta han sido siempre lineales y expontaneas, hay que saber cómo y dónde utilizarlas.
El periodismo con alusión de que se leyera igual que una novela es un gran reto para el lector ya que muchas veces se confunde la realidad de la ficción y el poder de convencimiento que puede tener a las personas.
“Los inventroes del nuevo periodismo, no hicieron sino recuperar la mejor de las tradiciones del viejo, del periodismo de siempre: la de contar historias” Por esto mismo muchas novelas se reconocen ahora como si fueran reportajes.
El nuevo periodismo, desde mi perspectiva, es una forma muy innovadora de informar, puesto que no simplemente es exponer datos o información como tal, sino que hay que ser creativos para mantener la verdad, pero contarla de una forma ingeniosa.
Aunque también es importante recalcar que no se puede menospreciar al periodismo clásico; en él se encuentran las bases para informar.
El periodismo narrativo, es un estilo que se ha ido convirtiendo en una sólida corriente que muchos han adoptado como forma de comunicar y escribir notas periodísticas.
¿Es un ‘storyteller’ un manipulador de conciencias?
En mi opinión, más que manipular conciencias, es una forma creativa de exponer la realidad; según Cebrián “narrar es la mejor manera de construir la realidad”. El nuevo periodismo es simplemente una alternativa más elaborada de dar a conocer acontecimientos de una manera más artística. Desde mi punto de vista, el periodismo de hoy y el de ayer no son rivales y no necesariamente debe suplir uno al otro, sino que el periodista puede escoger entre estas dos vertientes.
He podido apreciar por muchos ejemplos que Los contadores de historias a lo largo de la historia del mundo ha sido manipuladora, educadora y construcctora de conciencias. Esto tanto en sentido positivo como el negativo.
La palabra tiene un mucho poder y através de las historias este cobra un sentido especial, por eso no es extraño que inclusive las madres -parece que las de ahora ya no desfortunadamente, pero a mí todavía me tocó- se valían de este recurso para inculcarnos valores y educarnos. Después algunos de nuestros maestros `por ejemplo en historia, nos inculcaron el amor y el respeto a los símbolos patrios y a nuestro país y fue a través de contarnos historias.
Me parece que hoy se necesita seguir recurriendo a ellas, es una forma bella y creativa de acercarnos a la realidad, de civilizarnos y humanizarnos; es ahí donde reside mucha de su importancia, en esa capacidad de manipular pero en sentido positivo y donde el periodista tiene un gran reto mientras esté altamente comprometido con la ética-cívica de su profesión para contar las historias de la manera más objetiva y contribuir a generar conciencia en sus lectores.
El nuevo periodismo tiene la tarea de lograr atraer al lector contando historias, y esto no es una tarea fácil ya que hay que ser muy inteligentes para encontrar maneras de seducir al lector contando la realidad sin que parezca ficción. Algo muy importante que se menciona en la conferencia es que en el nuevo periodismo se logró salvar lo esencial, lo cual es contar historias, es relevante mencionar que en el periodismo literario es esencial contarlas describiendo sentimientos.
Cebrián afirma que el periodista tiene la tarea de contar historias, de construir la realidad para así manipular consciencias. El uso de la palabra es una herramienta que el hombre ha utilizado a lo largo de su vida para tener un orden social, para comunicar algo. El periodista tiene una responsabilidad social grandísima ya que por medio de la palabra va a crear historias, las cuales van a ocasionar algo en el lector, va a manipular mentes; el periodista puede lograr grandes cosas, puede construir o destruir dependiendo de la forma en la que estos contadores de historias plasman estas mismas. Como menciona Gaby Martínez, los periodistas tienen que reiterar su compromiso con la sociedad ya que sus historias muchas veces motivan a las masas a tomar decisiones en la vida.
El “nuevo periodismo” es una excelente manera de contar una historia, en lo personal creo que es un estilo muy interesante ya que te dan una historia o información que va más allá de lo literal.
Tal y como lo dice Cebrián, se recuperó la mejor de las tradiciones del viejo periodismo que es el contar historias, quedándose los periodistas con un gran trabajo ya que tienen que estar consientes de la palabras que utilizan y de lo que quieren dar a entender ya que estos dos elementos son los que impactan en las personas.
El poder e impacto que tienen los contadores de historias muchas veces es muy fuerte y más si se habla de una persona dominante, es importante que éstos, cuenten una verdad, no solamente escriban por el simple hecho de hacer propaganda o lo usen para un bien propio.
Así como el nuevo periodismo es muy interesante y a muchas personas, incluyéndome, les gusta, es importante reconocer que si no se utiliza de la manera correcta puede ser peligrosa.
El periodista tiene el deber y el gran poder de informar a la sociedad, por lo tanto el juego y manejo de las palabras es indispensable para realizar su profesión. El “nuevo periodismo” del que habla Juan Luis Cebrián es un estilo único, innovador y cautivante. El hecho de poder conectar al escritor con el lector se me hace fascinante.
Creo también que el periodismo objetivo es bueno, pero el periodismo literario sigue siendo objetivo pero te engancha con el uso de palabras, que da una sensación de magia al leer.
En cuanto a esta nueva manera de hacer periodismo, concuerdo con Juan Luis Cebrián en que la forma de informar debe ir más allá de los datos tal cuáles. Así bien como también decía Villoro, el periodista debe ser capaz de contar una historia para que el lector se asocie con las historias de tal manera, que aunque no las haya vivido, las relacione con su vida.
Es por eso que, como dice Cebrián, el periodista debe ser hábil al momento de utilizar su herramienta más poderosa: “la palabra”, para así manipularla de tal manera que logre esa vinculación entre una realidad contada y la realidad de quien la lee.
Es importante resaltar que esta nueva manera de hacer periodismo, que es contando historias, sin perder el objetivo principal que es informar, sea capaz de transmitir emociones. La manera más fácil de que los demás se pongan en tus zapatos es apelando a los sentimientos.
Esta nueva manera de hacer periodismo de la que habla cebrian, habla de que la nueva forma de informar debe ir más allá de los datos tal cuáles. Así bien como también decía Villoro, el periodista debe ser capaz de contar una historia para que el lector se asocie con las historias de tal manera, que aunque no las haya vivido, las relacione con su vida.
Es por eso que, como dice Cebrián, el periodista debe ser hábil al momento de utilizar su herramienta más poderosa: “la palabra”, para así manipularla de tal manera que logre esa vinculación entre una realidad contada y la realidad de quien la lee.
Es importante resaltar que esta nueva manera de hacer periodismo, que es contando historias, sin perder el objetivo principal que es informar, sea capaz de transmitir emociones. Concuerdo en que la manera más fácil de que los demás se pongan en tus zapatos es apelando a los sentimientos.
Como comentó Juan Luis Cebrián en su conferencia, no solo concuerdo con el que los relatos o hechos de la vida cotidiana, buscamos esa forma de contarlos o narrarlos de la forma en la que lo estamos percibiendo, si no que vamos entremezclandolo con recuerdos de la memoría, viencias, que hace que nosotros podamos proyectarlo tal cuál.
Algo que me parece muy importante es que menciona como se va mezclando la narrativa literaria con el nuevo periodismo lo cual enlaza a los lectores tanto como el escritor que trata de crear ese escenario colectivo.
Otro de los puntos importantes que comentó fue que no solo tenemos la obligación como escritores de narrar la verdad, informar que es el objetivo principal y ser capaz de conectar las emociones con sus lectores
Por otra parte concuerdo con lo que dice que narrar historias es la mejor forma de construir una realidad.
Juan Luis Cebrián adjudica a la palabra como el denominador común que compartimos los humanos, sin el lenguaje, como el lo pone el conocimiento queda limitado. El hombre se ha valido de las historias por lo tanto, para construir nuestra identidad y para crear las normas sociales de convivencia. Yo considero que el contador de historias si, ha sido un manipulador de conciencias pero ¿de qué otro modo se aprendería?, ¿de qué otro modo se quedaría el conocimiento en las mentes? si no es mediante el recuerdo y las historias permanecen en el recuerdo debido a su capacidad de aterrizar un conocimiento general a la realidad y al contexto humano. El espectador en este caso se vale de la historia para comprender los hechos ya que se acercan a su contexto a través de cuentos. Es así como el humano ha aprendido a relacionarse con los demás y a capturar información. Los contadores de historias como comenta Cebrián funden lo real con lo imaginario, un mundo ideal pero se justifica al decir que toda invensión es antes un tropiezo con algo que ya existía. Por lo tanto, los contadores de historias se basan en principio de la realidad y lo convinan con un mundo ideal para lograr la comprensión de sus oyentes o su público. El periodismo mismo es un género de la literatura pero esto no quiere decir que las historias que se cuentan son mentirosas sino que utilizan ciertos recursos que permiten que las historias sean atrayentes una vez que se ha investigado de fondo un suceso. Claro que en ocasiones el contador de historias ha utilizado su influencia para manipular como la historias que contaba Bush en su mandato para justificar la aniquilación lo cual está mal empleado pero también existe su contraparte contadores que utilizan su influencia para lograr el bien. El buen contador de historias en este ámbito será entonces quien logre plasmarlos mejores antecedentes, hablar de sus consecuencias antes de ser los primeros o ser los que mejor tienen capacidad inventiva. Las historias reales, el periodismo si está bien contado y logra ser contado como una novela puede incluso destronar a la novela. Ya que como menciona Cebrían quien solo acumula datos no podrá contarnos la realidad no visible. Los contadores de historias, considero deben ser capaces de utilizar su capacidad para contar para lograr un cambio en la sociedad, una mejora a través de su discurso, y manipular las mentes pero para lograr siempre el bien de la sociedad.
Los creadores de historias, son creadores de esperanza, y esas esperanzas no necesariamente son ficticias ya que como dice Cebrián la ficción y la realidad se construyen de palabras, por lo cual el creador de historias es un icono que puede crear ficción o realidades y de igual manera dar esperanzas. Al escuchar una historia puedes conocer una cultura, una forma de ser de quien escribe, se puede crear conciencia en las personas. Cebrián también dice que narrar es la mejor manera de construir la realidad. Es ahí donde quiero entrar con el periodismo. Un periodista es un creador de historias, utiliza palabras para crear historias reales y como buen creador de historias tiene el poder de mover conciencias y causar diferentes puntos de vista. El poder del periodista a la hora de redactar una nota, un reportaje, puede ser importante para causar algo en las personas.
Claro que los “contadores de historias” pueden civilizar
(dentro de los “civilizables” que son realmente los seres humanos) y lo hacen a través de la palabra. Desde niños empezamos a ser moldeados con la palabra, en nuestra casa, aprendemos como hablar en sociedad, en nuestras escuelas, aprendemos lo que nos quieran enseñar en clases de historia. Ese es un excelente ejemplo de cómo la palabra nos moldea y civiliza desde que somos los suficientemente inocentes para creerle a los adultos sin cuestionarnos. Hemos aprendido de los niños héroes y Cristobal Colon, y siendo que hay muchos huecos en esas historias, nos siguen formando con ellas, ¿Por qué? Porque pueden. Porque es el trabajo de los maestros contarnos esas historias y hacerlas parte de nuestro conocimiento. Todo lo que hemos avanzado desde las cavernas, es gracias a las palabras, como dice Cebrian “ todo comenzó en definitiva por la articulación de la palabra y desde la palabra y gracias a ella hemos ido construyendo el edificio de nuestra civilización.” Como periodistas no podemos dudar del poder de la palabra, es como el martillo al carpintero en nuestro oficio, es más que nuestro trabajo, vida. Si un periodista se cuestiona el poder de la palabra definitivamente está en el lugar equivocado; todos los días vemos noticias afectando a la sociedad, creándole juicios, todo porque el teacher o loret de mola muestran una preferencia, y si ellos en su discurso hacen evidente una preferencia, lógicamente la gente se ira con ellos. O en el trabajo diario, el hecho de decidir escribir una noticia, te convierte en contador de historias. Los periodistas contamos historias, hecho. Y al nosotros ser los dueños de esas historias podemos moldearlas, sin hacer que pierdan su esencia. Cebrian dijo que contar las cosas consistía en una manera de poseerlas, de apoderarse de ellas y de participarlas a los demás. El periodismo narrativo es una manera de narrar noticias, el problema creo que está en que no saben diferenciar entre el estilo y veracidad, ya que no porque este escrito como una historia, lo hace una historia ficticia. El periodismo narrativo es periodismo a fin de cuentas y debe cumplir con las mismas características de una noticia, debe de ser real. Es como un pastel, seguirá siendo pastel en esencia, pero si le pones betún y una cereza, solo haces que sepa mejor.
Mi opinión acerca de esto es que así es como se debe de contar el periodismo, nada mas y nada menos que como una historia, una que te adentra a querer seguir leyendo y quedar con cierta sorpresa cada vez que cambias de párrafo.
No creo que sea manipulador, creo que es una buena forma de captar al lector y un tanto menos aburrido que una nota típica común como la que leemos a diario en cada esquina; lo que se necesita es que la gente esté informada y está bien crear diferentes formas de contar las cosas, no simplemente la típica de siempre.
Juan Luis Cebrián es una persona muy importante en el periodismo con ya muchos años de experiencia y suficiente preparación como para saber lo importante que es el captar la atención de quienes van a leer alguna nota.
Es cierto que la gente miente y se miente a través de sus historias; no puede negarse el hecho. Sin embargo, los periodistas no pueden darse ese lujo.
El periodismo narrativo, como dijese Leile Guerriero, se diferencia de la literatura porque no es ficción, sino realidad. Y es responsabilidad del escritor no dejarse llevar por “libertades creativas” en la narración de un suceso o situación, porque sería muy fácil.
En este contexto se debe ser cuidadoso en encontrar un equilibrio perfecto entre la narración descriptiva, disfrutable, y la realidad como es. Si se observó de manera cuidadosa no será necesario inventar, pues todo estará en la cabeza, todo estará en la memoria y en los sentidos.
Fuertemente creo que en verdad, todos somos contadores de historias, pero son pocos los que son capaces de compartirlas de manera literaria y son aun menos los que son capaces de compartir historias reales de manera literaria, diciéndolo de otro modo son muy pocos aquellos que pueden hacer periodismo literario, porque se requieren aptitudes de narrativa ficticia, aquella que nos permite narrar y describir como suceden las cosas dentro de nuestra mente, pero apegados a la realidad sin añadir toques ficticios, porque en ese momento el periodismo narrativo muere y se crea una obra ficticia
Estoy de acuerdo con el periodista Juan Luis Cebrian ya que como antes había mencionado en su conferencia los contadores de historias son capaces de inducir en nosotros vidas paralelas, que forman parte de la vida real, de nuestra propia existencia. Este también es un manipulador de conciencias ya que narrar es la mejor manera de construir la realidad. Desde que se invento la palabra el hombre ha encontrado nuevas maneras de expresarse y de narran historias en donde se crea un mundo realístico y se describen los sentimientos.
Hoy en día y gracias al gran avance y desarrollo de la tecnología se han creado nuevos medios de información; en los cuáles, tanto cualquier persona con acceso a Internet, como profesionales y especialistas en medios de comunicación pueden publicar imágenes, audio, video y texto; el problema consiste en qué de esto es verdad y qué es mentira.
Sin duda el periodista no es un simple escritor, es aquella persona que por noción llega a escribir, en tercera persona, una serie de hechos importantes que juntos cuentan algo relevante, cercano y de actualidad para interés de la mayoría.
Para un periodista para contar una historia se necesita conocer del tema, construir la identidad y construir las diferentes culturas. Como Juan Luis Cebrián, menciona en Contadores de Historias, Con el objetivo y la creación de distintas redes sociales y blogs, se tiene como propósito crear una concientización y un filtro, el cuál permita que las personas tomen conciencia del impacto de la información que divulgan.
Definitivamente coincido con Juan Luis Cebrián en su evaluación de la palabra como poderosa herramienta constructora de civilizaciones y culturas.
Por ello, creo que es verdaderamente emocionante el hecho de que como periodistas tengamos en nuestras manos tal poder de construcción y manipulación, no sólo de la opinión pública, sino del imaginario de sociedades enteras.
Sin embargo, dicho poder abre los ojos de una peligrosa realidad. Creo que, si bien Cebrián evaluó de completamente a la manera en que la palabra construye, falló en analizar de forma más profunda la manera en que la palabra destruye. Y la manera en que ha destruido, cuando ha estado en boca de los contadores de historia equivocados. Cuando ha estado en boca de aquellos errantes narradores que buscan construir una realidad que sólo beneficia a unos pocos y es nociva para la mayoría de la sociedad.
Por ello creo que hoy día, más que nunca, es importante que el periodista siga en el esfuerzo de trabajar en pro de la sociedad a través de una narrativa al servicio de esta, para contrarrestar los efectos negativos que ha tenido el uso de la palabra para destruir. Pienso que es hora de que nos levantemos y escribamos para enmendar, para construir y para mejorar.
Cebrián comenta a lo largo de su charla que lo único que nos diferencia al hombre de los animales es el lenguaje. Con esta afirmación, el transmitir un mensaje en base a historias hechas por profesionales es una actividad muy compleja de realizar ya que toda historia puede ser fundada en hechos reales como ficticios y la labor de un periodista es situar al lector en un espacio que puede se base en el conocimiento vivencial y experiencial, aunado a las historias colectivas o individuales pero tiene como reto distinguir entre los recuerdos que se tienen sean porque realmente tienes memoria de los hechos o por historias que otras personas te han contado, así que el periodista ahora cuenta con herramientas de suma importancia y trascendencia que le pueden ayudar a difundir su conocimiento que son las redes sociales.
La charla entablada por elperiodista Juan Luis Cebrián expone dos temáticas de fundamental importancia en el periodismo contemporáneo: el rol de la veracidad en los nuevos medios y la influencia de las palabras en la creación de realidades desconocidas.
Acerca de la primera temática, ésta expone como la infinidad de espacios de creación literaria y de expresión informativa han puesto en tela de juicio la veracidad del sin fin de comentarios que se dan a conocer en redes sociales como twitter, facebook, blogs, etc. El periodista tiene que luchar por hacer veraz la información que da a conocer y tomar concienca acerca de la influencia que tiene en la audiencia como líder de opinión.
Acerca de la segunda temática, lo que Cebrián expresa, es el gran impacto que las palabras tienen en la creación de realidades. Mmenciona -citando a Vargas Llosa que éstas son tan peligrosas como persuasivas, enfatizando con ello que son capaces de proyectar y construir una ideología y perspectiva de vida. Así , el periodista debe pensar y escribir con toda cautela lo que pretende manifestar, pues sus palabras encontrarán un rincón en el cual proyectarse y materializarse.
Tantos hechos tan trascendentes nos son fáciles de comunicar o de relacionar, pero todo tiene un principio y el contar historias ya sean literarias o periodísticas no son la excepción. En las palabras de Juan Luis Cebrián el nos dice que “Los hombres empezaron a contar historias como método para construir su realidad y de paso su identidad”.
Creo que lo más importante aquí es decir la verdad, un periodista no se pueda dar el lujo de confundir al lector y mucho menos mentir. La verdad clara y transparente debe ser el principio de cada historia, sobre su propio peso (periodista) caerá no decir la verdad porque así como son duros con la otra gente lo serán con él al momento de mentir.
Estoy de acuerdo, pienso que los contadores de historia tienen ese poder de convencer o al menos crear un efecto de cuestionarse la realidad.
“La gente se miente a sí misma, con sus propias historias” afirma Cebrián sobre la objetividad del periodismo actual. Esto, en relación a la capacidad de los “hombres” de ser objetivos con la información que cuentan, pero a la vez difícil de realizarse, debido a la falta de datos empíricos que se puedan comprobar con total certeza. Cabe destacar cuando señala que tuvo la necesidad de comenzar a escribir relatos narrativos, porque el reportaje y la crónica, típicamente periodísticos “pueden y deben servir para narrar los hechos, pero la descripción de los sentimientos tiene su residencia privilegiada en la ficción literaria”.
Estoy de acuerdo con Cebrían, en cuanto a su meditación sobre ficción y realidad, al comentar, que a través de la primera opción narrativa es mucho más fácil contar historias, ya que siempre podemos dejar volar nuestra imaginación más fácilmente, y crear historias nosotros mismos. Sin embargo, con la realidad debemos ceñirnos, básicamente a los hechos verídicos, reales y comprobables.
Creo firmemente en el poder del periodismo para crear o deformar una ideología. Creo en el poder de la palabra literaria para crear empatía y dejar huella en las personas. Si ambas se conjugan, el resultado es avallasador. Los que pretendemos ser portadores oficiales de historias tenemos que aprender a contarlas. Y debemos tener en mente el impacto que nuestras palabras tendrán, sopesar el valor de cada de ellas con la finalidad de hacer un periodismo interesante, enriquecedor y legítimo. De calidad. Creo que Cebrián hace énfasis en que el poder de la palabra ya se nos es dado, sobre todo como periodistas. Pero la consciencia de ser voceros de la sociedad, no. No siempre. Y es algo en lo que se debe trabajar.
Como menciona el expositor Cebrián, la realidad no es objetiva es formada por la ficción de la palabra, el tipo de periodismo que narra historias, es el que le da un giro diferente a la información que obtiene el lector, debido a que lo incita a sumergirse, contiene ficción pero también datos que relacionan a la audiencia.
Este tipo de periodismo es el que ayuda a que no todo sea información, puros datos, que al final de cuentas el público va a ignorar darle una reflexión, el jugar el papel de contador de historias, ayuda a darle a la comunidad un suceso, pero que conozca la realidad que se está imprimiendo en esas palabras y de ahí derive su propia realidad.
Los creadores de historias se pueden dar en muchos ámbitos de la literatura, pero dentro del periodismo funciona de manera diferente. El periodismo literario debe estar adaptado a un evento o acontecimiento noticioso. El lector debe identificar el trama de la narración periodística con algo que esta en la voz de todos.
El contador de historias periodísticas debe tener los argumentos, datos y fuentes de información insertadas en la narración, y así tiene la capacidad de atraer al lector.
Más que manipular las mentes, el periodismo literario cumple con su tarea de contar historias.
Yo en lo personal amo a los “storytellers” y el mundo mediático necesita de ellos para brindar al lector diferentes perspectivas de como ver las cosas.
Habrá a quienes que no les guste “leer la realidad en historias” pero habrá muchas otras que necesiten de estos contadores de historia para enterarse de lo que pasa alrededor del mundo, y no aburrirse de leer y querer saber más.
Las historias especificas que escuchamos de sucesos acontecidos en alguna civilización en particular, por personas no profesionales, en la mayoría de los casos contienen ficción, por esta razón son conocidas como mitos, leyendas etc.
Por ser contadas de generación en generación estas sufren distorsiones e inventos según quien lo cuente, y la literatura siempre ha sido un medio para crear historias fantásticas.
Hablando de periodismo literario es muy diferente estas historias no pueden contener inventos o ficción ya que estoy de acuerdo con Juan Luis Cabrían cuando dice que contar historias manipula conciencias, el lector creerá lo que el periodista literario cuente, ya que se le atribuye el titulo de periodista y este tiene la obligación de ser un profesional y esto implica contar la verdadera historia de los hechos.
Carmen Neda – 225051
Como dice Cebrian el propósito de contar historias es para dar a conocer algo, o un tema en especifico creando una identidad y definir diferentes cultura. Opino que cultura es una palabra que todo ser tiene que entender por sus experiencias y tradiciones en la vida, todos tenemos una cultura y debemos de poder identificarnos con las demás. La cultura es lo que crea la perspectiva del lector ante la historia que esta leyendo y sobre como va a reaccionar, ya que es un hecho social que se va transmitiendo de generación en generación a través de la memoria colectiva de cada individuo. Los medios están tratando de cambiar la cultura de las personas a través del nuevo periodismo, no cambiar a lo que ya estamos acostumbrados si no a crearnos una intelecto mas amplio ante lo que nos acontece.
Las historias forman parte de la memoria, ya que se van contando de generacion en generacion y su fin, es dar a conocer algun acontecimiendo. Estoy de acuerdo con cebrian, cuando dice que los mejores contadores de historias son capaces de influir en nuestras deciciones o nuestras ideas. Como lo es el ejemplo de los monopolios en mexico, no necesariamente nos cuentan una historia, pero nos narran un panorama, no cualquiera, pero el que ellos deciden.
El periodismo literario, juega un rol muy importante en nuestra sociedad, ya que si se sabe aplicar correctamente es posible manipular a otros
Por supuesto que contar una historia tiene más impacto que contar una noticia. Esa es la ventaja del periodismo literario.
Una nota informativa, como el nombre claramente lo indica, te informa: te da los datos y tú puedes crear tu opinión al respecto. Aún cuando es una nota de opinión puedes o no seguir la línea de pensamiento del autor, tienes ese poder de decisión porque sólo te presenta la opinión a secas.
Pero con el periodismo literario te puede contar una historia. Puede hacerte vivir esa historia. Con pequeños detalles el periodista puede hacerte sentir determinados sentimientos que te guíen hacia la opinión que él quiere que termines adoptando. Así, de una manera menos agresiva, el periodista expone su opinión y el lector la adopta.
Es innegable que el contar historias puede ser una herramienta de doble filo, ya que si bien, ayuda a la construcción y el devenir de la cultura, es esta misma habilidad la que puede hacer que, si el medio que publica el relato, lo hace de manera irresponsable, llega a manipular a la audiencia haciéndole creer algo que no es.
Por otro lado, las historias son importantes para la cultura, ya que la gente busca alimentarse de éstas, para así poder creer en algo o crear su propia opinión. La historia nace de las personas y asimismo, puede relacionarse con los lectores, contribuyendo a la construcción de la realidad social.
Como comentó Juan Luis Cebrián en su conferencia, no solo concuerdo con el que los relatos o hechos de la vida cotidiana, buscamos esa forma de contarlos o narrarlos de la forma en la que lo estamos percibiendo, si no que vamos entremezclandolo con recuerdos de la memoría, vivencias, que hace que nosotros podamos proyectarlo tal cuál.
Algo que me parece muy importante es que menciona como se va mezclando la narrativa literaria con el nuevo periodismo lo cual enlaza a los lectores tanto como el escritor que trata de crear ese escenario colectivo.
Por otra parte concuerdo con lo que dice que narrar historias es la mejor forma de construir una realidad.
¿Cuál es tu opinión acerca de este tema?
Narrar resulta ser la mejor forma de construir la realidad, según el autor, ya que se elabora un discurso espacio-temporal. Aunque al existir dos realidades, la experimentada y la inventada, la palabra resulta ser un arma al poder crear y hacer pasar una unión de éstas como una verdad.
En sí, los contadores de historias son líderes de opinión que pueden manipular la conciencia de sus audiencias y no ser siempre en una manera positiva, y son éstos mismos los que tienen la gran tarea de cuidar lo que puedan llegar a decir o hacer.
La comunicación tiene un sistema básico: Alguien emite un mensaje para que otro más lo reciba. Sin duda suena de lo más primitivo y así es como hemos sobrevivido desde el principio de los tiempos, sin embargo con el paso del tiempo se ha necesitado de transmitir experiencias y no hay mejor manera de hacerlo que por medio de historias.
Este tipo de narrativa es muy especial pues si se utiliza bien puede captar la atención de pequeños y grandes. Juan Luis hace una aseveración correcta al decir que este es un buen método y que se debe de desarrollar entre los periodistas.
El periodismo literario le permite al lector crear historias en su cabeza y transportarse de cierta manera al lugar en donde se está llevando a cabo la historia que se cuenta.
Es impresionante lo que un conjunto de palabras puede crear en el lector agregando sentimientos y pensamientos del periodista.
Todos estos recursos agregados a las palabras son lo que hacen del periodismo narrativo toda una magia. Considero que es el mejor tipo de periodismo, pues el lector no simplemente está leyendo una nota dura, informativa, etc, sino que además de informar le permite crear una realidad creada por su imaginación.
Los contadores de historias pueden ser tanto manipuladores de la sociedad como herramientas de la misma, y esto puede ser para bien o para mal. La posición de un contador de historias entre estos extremos depende del grado de conciencia que haya adquirido a lo largo de su carrera como tal.
Las historias no sólo reflejan la realidad, sino que la transforman, y un contador de historias debe estar muy consciente de esto. De nada sirve contar una historia de decadencia social para buscar mejorar la sociedad misma si no se presenta una alternativa, si no se propone una mejor manera. Un contador de historias establecido cuenta con una gran responsabilidad: no sólo debe cuidar que su mensaje esté completo, sino que debe estar seguro de que el mensaje mismo no será malinterpretado con facilidad. Hasta la fecha, en muchas ocasiones las historias han sido utilizadas para perseguir intereses personales, pero también hay ejemplos de historias desinteresadas y constructivas. Al final, el efecto positivo de una historia depende de un contador de historias consciente de su realidad y dispuesto a ayudar y de un público crítico y analítico.
El contador de historias ha sido un manipulador de conciencias, sí, pero ¿de qué otro modo se aprendería?, ¿de qué otro modo se quedaría el conocimiento en las mentes? si no es mediante el recuerdo y las historias permanecen en el recuerdo debido a su capacidad de aterrizar un conocimiento general a la realidad y al contexto humano. El espectador en este caso se vale de la historia para comprender los hechos ya que se acercan a su contexto a través de cuentos. Es así como el humano ha aprendido a relacionarse con los demás y a capturar información. Los contadores de historias como comenta Cebrián funden lo real con lo imaginario, un mundo ideal pero se justifica al decir que toda invensión es antes un tropiezo con algo que ya existía. El periodismo mismo es un género de la literatura pero esto no quiere decir que las historias que se cuentan son mentirosas sino que utilizan ciertos recursos que permiten que las historias sean atrayentes una vez que se ha investigado de fondo un suceso. El buen contador de historias en este ámbito será entonces quien logre plasmarlos mejores antecedentes, hablar de sus consecuencias antes de ser los primeros o ser los que mejor tienen capacidad inventiva. Las historias reales, el periodismo si está bien contado y logra ser contado como una novela puede incluso destronar a la novela. Los contadores de historias, considero deben ser capaces de utilizar su capacidad para contar para lograr un cambio en la sociedad, una mejora a través de su discurso, y manipular las mentes pero para lograr siempre el bien de la sociedad.
Yo creo que no es un manipulador de conciencias, el contador de historias es más bien una estrategia más clara para el nuevo periodismo, como se explica anteriormente la sociedad de hoy en día es muy exigente y no queda satisfecha con solamente ver datos, imágenes frías y números por doquier, los contadores de historias ayudan a darle un cambio a la sociedad, modernizando y creando un nuevo concepto más entretenido para la audiencia, dejando a un lado la manipulación.
Como dice Cebrian, este tipo de periodismo consiste en ir más adelante y contar más detalles y datos actuales, con el objetivo de marcar una semejanza con los lectores, autores y personas que trabajaron dentro de el texto literario.
Creo que a como es México la estrategia de los storytellers es la más sencilla y práctica, para que así motivar el gusto por la lectura en las personas.
A partir de la palabras se puede construir lo que sea. Desde un Universo, una historia de ficción, una hecho noticioso o un ingeniero construir un edificio. Es interesante como se toma el nuevo periodismo. Desde mi punto de vista es importante tomar la realidad y plasmarla de una manera creativa. Es una tarea difícil que se debe de llegar a dominar por parte de un periodista para poder atraer a las personas a la lectura. Cebrian menciona que lo que nos diferencia principalmente del lenguaje es el lenguaje. Los animales tendrán el poder de comunicarse a su manera pero es una manera austera y típica que no evoluciona como lo es con los humanos quienes debemos de ir avanzando como lo va haciendo la tecnología. Creo que este nuevo periodismo literario puede llegar a ser de gran uso y ventaja para quienes se quieren dedicar a los medios informativos.
Personalmente creo, que aunque suene “fuerte” describir al contador de historias y a éstas como manipuladores de conciencias es totalmente cierto. Desde el inicio de la conferencia nos Cebrián nos adentra a la importancia de la palabra al citar la Biblia: “el principio fue la palabra.”
Desde pequeños hemos sabido que “el lenguaje es lo que nos distingue de los animales”, mas el conferencista nos lo deja claro con la verdadera importancia de esto. “Todo comenzó por la articulación de la palabra… y en ella hemos construido nuestra civilización.”
Efectivamente, concurro en que contar las cosas es una forma de poseerlas para posteriormente transformarlas. Toda nuestra Historia ha sido construido en base a las palabras, dependemos de ellas ya que nos dan conocimiento, nos informan. Así mismo, son una manera de “construir nuestra identidad”, tanto colectiva como individual, creo yo.
Sin embargo, por esto mismo, debido a lo convincentes y seductoras que pueden ser las historias y las mentiras que se pueden decir y crear con ellas hay que ser responsables al emplearlas, más aun como periodistas y comunicólogos.
Cebrián citó algo que me hace estar en total acuerdo, si escribimos periodismo narrativo no podemos solamente citar simples hechos, tenemos que ir más allá de lo que sucedió, envolver al lector para que termine de leer lo escrito, la cita dice así; ‘’La vida está hecha de palabras e imágenes tan mentirosas como persuasivas para ir a refugiarnos de los desastres y limitaciones que a nuestra libertad y a nuestros sueños opone la vida tal como es.’’
El escribir periodismo tiene que ir más allá de lo que cualquier persona puede escribir, la ficción es parte del periodismo narrativo tal y como lo es la realidad los dos se construyen de palabras así que si las fundimos podríamos estar hablando de periodismo narrativo. Es mucho más fácil contar historias poner de nuestra imaginación todas las ideas posibles.
No pienso que sea una forma de manipular a la audiencia, sino de hacerla entender de una cierta manera algo. Creo que sí se podría manipular, pero no lo veo así en el caso de los periodistas. Más porque tanta gente hoy en día tiene su propia opinión sobre las cosas y cada vez la gente se deja llevar menos por cosas que leen en el periódico o por escenas que ven en la televisión. Como que sobreentienden que no todo lo que ven o leen es 100% verdadero.
Creo que es muy bueno lo que dice Cebrián sobre el nuevo periodismo en cuanto a que une al lector con el periodista a través de sus palabras, y creo que todos deben aprender a utilizar esta estrategia de manera correcta para tener más unión en nuestros pensamientos generales sobre algún tema en específico.
Lo que es más característico y admirable de Cebrián es que tiene una conciencia bastante profunda- tal vez al grado de ser su propia filosofía- acerca de lo que implica ser escritor y, más específicamente, periodista.
Él nos hace tener presente el valor tan trascendental que tiene la escritura informativa en la cultura y por lo tanto en la humanidad: si bien el lenguaje escrito, ya sea matemático o verbal, tiene una obviamente mayor a la del lenguaje oral, es sólo mediante la narración como se transmite la realidad. Asimismo nos hace pensar en la paradoja del lenguaje: lo utilizamos tanto para recordar o para predecir, como para transmitir una realidad o una ficción.
Estoy de acuerdo con el periodismo literario porque es el estilo que mas me atrae y que yo utilizaría a la hora de escribir. Como periodista debes saber para que y quien estás escribiendo, y claro, en algunos casos lo literario será de mas e incluso podrá parecer falso o como táctica barata de hacer sentir al lector. Sería como comparar una noticia de TV azteca, donde sale la mamá que pedió a su niño llorando con una música triste de fondo, con una noticia de CNN donde ni siquiera pondrían testimoniales tan amarillistas.
Pero bueno, al fin y al cabo, sí estoy de acuerdo con Juan Luis Cebrián, y pienso que el periodismo, en efecto, debería de ser algo humano, sensible. Pero claro que la manera de escribir del periodista, será distinta dependiendo de su propia personalidad, ya que dentro de sus escritos se ven plasmados a ellos mismos.
Como comunicólogo, este tipo de periodismo me puede servir ya que, siempre nos enseñan a estar muy concientes de quien es nuestra audiencia y como lograr que el mensaje sea transmitido.
“Ser los primeros ya no fue lo mas importantes pero si ser los mejores.” Decia Wolf.
La literatura y el periodismo son el uno para el otro y si bien algunos compañeros con sus comentarios anteriores satanizan la ficción. pero la ficcion es aquella imaginacion que relata la descripcion de un periodista que debe ser siempre etico en su profesion.
Como explicar la realidad con el periodico o con los libros?
Mi pregunta la repsondere basandome en que el publico debemos exigir mas y necesitamos llegar a un mayor entendimiento a los acontecimientos y si estos pueden ser gracias a la imaginacion de un buen escritor y este ser capaz de demostrar esa realidad no visible de la cual hablaba Carlos Fuentes.
eso si es importantisimo esa etica de responsabilidad que debe tener el periodista.
Me agrada la idea de que un periodista tiene que meterse en el sentimiento de los lectores, los periodistas tienen que estar conscientes de lo que un lector quiere. Lo más importante que menciona Juan Luis Cabrian es el propósito de contar historias. Principalmente para conocer, construir la identidad y las diferentes culturas. Estoy de acuerdo en este tema ya que de lo que lee un pueblo es de lo que aprende. “La cultura es un hecho social, producto de la memoria colectiva. Se transmite de generación en generación y a ello contribuyen escritores y periodistas”.
La narración es la mejor manera de contar historias, esto puede provocar que el narrador cuente su historia a su manera. El nuevo periodismo es la nueva manera de contar historias, se retomó las formas antiguas y se innovo en el periodismo. El reportaje o la crónica típicamente periodísticos pueden y deben servir para narrar los hechos, pero la descripción de los sentimientos tiene su residencia en la ficción literaria.
El periodismo narrativo va teniendo, siento, cada vez mas auge con las nuevas tendencias apoyado siempre en la tecnología pero no es un hecho que se le pueda acuñar solo a eso, en los noticieros se puede ver con frecuencia las noticias de opinión de distintos periodistas y nos estamos acostumbrando a ello. En contra de lo que expone Cebrian yo creo que los hechos noticiosos tiene que quedarse en eso, y que la narración y la literatura pueden entrar en el periodismo de opinión, donde los escritores explayen en la forma que lo hagan, subjetivamente si quieren, el hecho y la critica que presenten. Ahora que, registrar los hechos, se debe de hacer sin la manipulación de información, por eso entra la labor de un buen periodista que tenga las bases en la razón y el formalismo para crear la nota y entonces ver lo que otros no. Para Cebrian estos son artistas; lo que narran la historia y se percatan de lo que los otros no ven, para mi significa desarrollar un lenguaje basado en la sensibilidad artística que te crea, como periodista, la literatura y ese lenguaje difícilmente podrá ser transmitido por alguien que lo carece. Las palabras son tan fuertes que pueden transmitir emociones, y con mas acierto las noticias, que son hechos aunque puedan están en formato narrativo siempre serán reales, por eso el periodista y su lector deben crear una conexión que como resultado puedan conjugar la misma relación de un hecho y su testigo. Siempre debe existir la ética sea cual fuera la forma en que se haga el periodismo.
Cebriá nos habló sobre el periodismo actual y contestó algunas de mis inquietudes acerca de este.
A mi me da a entender que los prejuicios son indispensables, es decir, que los mitos son importantes porque es la manera cultural desde donde se empieza. (No poniendo en tela de juicio una serie de cosas). Así, manifestó que una de estas herramienta es el lenguaje, es decir, saber cómo expresarse y hacerlo correctamente.
Somos y siempre hemos querido ser dependientes de nuestras audiencias. Pero es terrible cuando se idealizan a las audiencias. Nos cuestionamos como periodistas ¿Las audiencias pagan? ¿Qué pagan? Estoy completamente de acuerdo con Cebrián en que los periodistas tienen que ser más capaces para lograr un interés específico en una audiencia específica.
“El tener la facilidad para contar y escribir historias, es un don que pocas personas pueden tener” Cebrián.
Cebrián comenta en su conferencia, que los periodistas, siendo estos los encargados la mayoría de las veces de relatar historias o escribir anécdotas, deben ser muy claros y precisos al realizar este tipo de actividades, ya que las historias se transmiten de generación en generación.
La narración, es una de las mejores maneras de construir una realidad y con esto lograr que el público confié completamente en lo que está leyendo, aun sin saber que tan cierto sea, y entonces se esté hablando de una manipulación por parte del escritor hacia sus lectores.
El periodismo y la narrativa de ficción son áreas completamente distintas, pero con los nuevos estilos literarios que han ido surgiendo, y la revolución del periodismo, se podría llegar a un punto en el que se leudan desempeñar de alguna manera parecida según lo menciona Juan Luis.
La narración de los hechos, se ve claramente en algunos de los géneros periodísticos, pero siempre queda el espacio de poder describir los sentimientos, los cuales se quedan libres para la literatura.
Contar historias y/o narrarlas no es sencillo, esto debido al alto impacto que tienen ante la sociedad, es por eso que los literatos y periodistas deben de tener cuidado con sus intervenciones.
Esta conferencia es sumamente interesante ya de que despierta cierta duda entre la realidad y la ficción entre lo que es creíble y lo increíble. Y pone a prueba la capacidad de valorar un escrito según su información. Según Cebráin, la literatura narrativa siempre ha estado en las manos de toda la humanidad, desde la Biblia, los Griegos, etc… el escritor apoya mucho la teoría de las invenciones para las creaciones de historias ya que comenta que “toda invención es antes que nada un encuentro”. Estoy de acuerdo de que con el paso del tiempo siempre nos hemos basado en mitos y relatos para crear nuestras culturas, es así como nace en cierto modo la fe, se necesita un poco de ficción en los relatos para que estos cobren vida y sean mucho más interesantes que la vida simple y real. Sin embargo creo que es sumamente importante tomar en cuenta que la realidad se puede distorsionar muy fácilmente con el simple hecho del tono de las palabras del escritor. Así como dice Cebráin hay muchos puntos buenos en los inventores de historias, ya que de cierta manera “..desdibujan de ordinarios sus fronteras.” también existen puntos no tan benéfico que pueden alterar a la sociedad en general. Como dice Vargas Llosa según Cebráin, esta vida es paralela y en ella existen diferentes realidades, “Se basa de palabras tanto fantasiosas como persuasivas” . y es por esto que en lo personal uno como periodista tiene que interpretar la realidad de una manera que sea tanto interesante mas no del todo ficticia. Creo que la sociedad a través del tiempo ha vivido engañada, sin embargo también creo que aquí depende de cada ser y de sus creencias personales así como de sus valores. Es decir. Hay que saber cuando dejarse influenciar y a que grado y cuando hay que poner los pies sobre la tierra y darse cuenta de lo que estamos escuchando simplemente no puede ser verdad. Claro que es sumamente importante “agarrase” de algo que no meramente tiene que ser del todo verídico, pero creo que es aquí en donde nace la fe como ya lo había mencionado antes. Hoy en día las personas vivimos sumergido en un mundo de a mentiras, y no solo me refiero a lo literario. El arte de comunicar lo es todo en esta vida ya que nos controla de pies a cabeza, modificando o amoldando nuestra manera de pensar.
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